Los espacios de descanso en el hogar, piezas angulares en la felicidad de las personas

Los espacios de descanso en el hogar, piezas angulares en la felicidad de las personas

Conseguir la vivienda de nuestros sueños no es lo más fácil del mundo, eso todos y todas lo sabemos a estas alturas. Lo primero que debemos tener claro es que el precio de la vivienda no está precisamente barato, sobre todo si la estamos buscando en alguna zona tranquila y que no nos resulte demasiado lejana con respecto a nuestro centro de trabajo. Es importante, además, cumplir con una serie de requisitos para garantizar nuestra comodidad: que la vivienda sea amplia, que se encuentre cerca de supermercados, zonas de ocio, que tenga garaje… y todo eso, como es lógico, se paga.

Si tenemos la suerte de conseguir todo eso, entonces ya entramos en una segunda fase que es más abarcable, que es la que tiene que ver con amueblar la vivienda y decorarla. Se trata de actividades que son imprescindibles para hacer de nuestra vida en ese lugar algo mejor, pero que requieren esfuerzo porque es verdad que no resultan fáciles de elegir. Hoy en día, la variedad es tanta que es natural que la gente en muchas ocasiones tenga problemas para elegir. Pero, como suele decirse en estos casos, bendito problema. Que todos los problemas sean esos.

¿Cuánto gastan las familias españolas en todo lo que tiene que ver con el equipamiento del hogar? Hemos recurrido a la página web Statista para saberlo. Como podréis ver en la gráfica que os enlazamos a continuación, ese gasto era muy importante durante la primera década de este siglo, llegando incluso a ser de 10.200 millones de euros durante el año 2007. Sin embargo, la llegada de la crisis de 2008 hizo que ese gasto se derrumbara hasta los 6.203 millones en el año 2014. En los últimos tiempos, se ha producido una recuperación que, eso sí, todavía no alcanza los niveles de antaño.

Una noticia publicada en la página web de El Economista informaba de los gastos que suele tener una familia española. Según los datos que se muestran, el 31% del presupuesto se lo come la vivienda, que obviamente constituye siempre una de las grandes necesidades de la unidad familiar. Además, en el año 2018, la vivienda fue la segunda partida que más aumentó, solo superada por la enseñanza. Se mantuvo por encima de partidas como las comunicaciones o el transporte. Y eso que la gasolina ya estaba cara, como seguramente muchos y muchas recordaréis con enfado y tristeza.

El interés por hacer de nuestra vivienda un sitio cómodo para todos sus integrantes es algo que ha crecido en los últimos años. Nos lo han confirmado en una charla reciente los profesionales de Tuacasa, que además nos han trasladado que son los espacios de descanso y sus respectivos mobiliarios por los que más se preocupa la gente en los momentos en los que nos hallamos. Después de la pandemia y de habernos dado cuenta de la relevancia que tiene una buena distribución de espacios y la comodidad en el hogar, no nos extraña en absoluto que haya tantas personas interesadas en esto.

Ideal para todo tipo de edades

Conseguir una vivienda idónea es un objetivo que podría ser relevante prácticamente para cualquier persona. Los jóvenes que acaban de independizarse necesitan sentirse a gusto en su nuevo domicilio para sentir de verdad que esa independencia ha llegado hasta sus vidas. Los adultos pasan largas horas de trabajo fuera de casa y necesitan descansar bien para recuperarse de cara a la próxima jornada. Y ni que decir tiene que los mayores requieren de la mayor de las comodidades para que los dolores que puedan ser propios de su cuerpo no se manifiesten.

Como podéis ver, está claro que el hogar juega un papel bastante relevante en lo que tiene que ver con nuestra vida diaria. Es el espacio en el que más tiempo pasamos cada día y la verdad es que no sería muy buena señal que no fuéramos capaces de tener la tranquilidad de que en el hogar vamos a encontrar el confort y el descanso necesario. La clave para hallar la felicidad depende de muchas cosas, es cierto, pero está claro que una buena manera de empezar a edificarla es el hogar. Teniéndole de nuestra parte, la cosa cambia y mucho.

Podríamos encontrar a muchas personas que manifiestan ser felices en un buen hogar y aunque no tengan el mejor de los trabajos. Pero la situación contraria, la de disponer de un buen empleo pero no encontrarnos cómodos en el hogar, no conduce a la felicidad como seguro que muchas personas habrán descubierto a lo largo de su vida. Así es la vida y así va a seguir siendo. Y más vale que lo empecemos a tener claro si queremos ganar esa felicidad por la que tanto hemos peleado.

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