Cómo repartir las tareas del hogar

¡Qué dura es la convivencia! La verdad es que no lo supo hasta que no lo viví en mis carnes. Hasta entonces habían sido ocho años como novios y era todo perfecto. Se quedaba, se tomaba algo, se iba a cenar, unos besos y para casa de nuestros padres. Como mucho, conocías algo cuando te ibas una semana de vacaciones. Pero claro, en vacaciones todo es idílico. Si estás en un hotel, te hacen todo. Así que eso no vale. La realidad luego es muy dura y por eso se producen muchas separaciones.

Cuando mi novia y yo decimos dar el paso de irnos a vivir juntos, todo era ilusión, hasta que llegó la convivencia. Porque he de reconocer que es complicado. En sí, el ser humano es complejo, por lo tanto, si le sumas el vivir con otra persona pues se hace el doble de complejo. Cada sujeto tiene sus manías, su forma de actuar y su tiempo, por lo tanto no es fácil poner en común esto. Los primeros meses fueron muy duros porque la convivencia así es. Hasta el punto de que tuvimos que acudir a una experta en tratamiento de parejas porque veíamos que la separación estaba cerca.

Tareas definidas

Aunque pude comprobar que todo venía por las tareas del hogar.   Analizando el reparto de las tareas domésticas entre los hombres y las mujeres vemos que hay un desigual reparto de éstas, estando asociado al género. El peso de esta labor recae principalmente en las mujeres. El 84% de las mujeres cocinaban a diario, el 71% limpiaban; mientras que para los hombres estos porcentajes son inferiores: solo el 44% cocinaban regularmente y el 28% llevaban a cabo tareas relacionadas con la limpieza.

Está claro que normalmente en una pareja existen dos elementos. La persona que siente que realiza más tareas y quiere que se lo reconozcan abiertamente. La persona que tiene que escuchar las quejas, en la mayoría de las ocasiones improvisa un argumento de defensa para excusarse. ¿Cuál es tu caso?

Una situación puede ser que uno de los dos trabaja y el otro no. Por lo tanto, la persona que no genera dinero para la familia trabaja en casa. Así, las tareas se reparten de la forma más equilibrada posible priorizando que la persona haga las que más le gustan (en el mejor de los casos). Esto provoca un desgaste de la pareja que puede acabar en ruptura.

Afortunadamente para estos problemas hay solución. Desde Maribel Paz Psicóloga nos hablan de una terapia que surte efecto. Se basa en una idea que consiste en que las tareas se rotan. De modo que un día lo hace una persona y al siguiente otra. Desde que aplicamos esta forma de trabajar en nuestra casa encontramos muchos beneficios.

  • Es la única forma real de que las dos personas sean totalmente conscientes del trabajo que hace la otra persona
  • Te ayudan a descansar de la rutina, de hacer siempre lo mismo
  • ​Pueden surgir aportaciones para mejorar la forma de hacer una tarea
  • Aprendes por igual sobre tareas útiles como cocinar o cómo poner una lavadora.

Ahora bien, hay que aplicarla según cada situación. Si uno de los dos trabaja, es lógico que no se le exija colaborar al mismo nivel que la que se queda en casa. No se le puede exigir que haga la mitad de los trabajos de casa porque no sería equitativo. Dado que las tareas de casa no se terminan, podéis usar los fines de semana o los días libres para practicar las tareas rotativas. Así, la persona que trabaja fuera de casa valorará más el trabajo que realiza la otra por la casa.

Actividades en común

Hay que buscar el combinar actividades. Os pondré un ejemplo. A mi pareja le gusta mucho cocinar y a mí la lectura de la prensa. Pues bien, antes lo que hacíamos era que ella cocinaba en la cocina y yo me ponía a leer el periódico en el salón. Después de esta terapia decidimos que yo leería el periódico en alto en la cocina mientras ella cocinaba. Así, logramos estar juntos, no sentirnos solos y encima, nos ponemos al día.

También se puede hacer con otras aficiones. Lo importante es pasar tiempo junto y sentirse valorado. Es normal que, si a uno de los dos se le da mejor una tarea que al otro, decidáis que es persona sea la que lo lleve a cabo. Prueba a hacerlo  y seguro que las cosas van mejor.