Ante la necesidad de ponerse una prótesis dental, lo mejor es visitar al dentista y que sea él quien explique las diferentes opciones por las que se puede optar. No obstante, llevar parte del trabajo hecho y conocer todas las posibilidades puede ayudar a tomar la mejor decisión. Existen tres grandes familias de prótesis dentales sobre las que vamos a hablar en este artículo: las prótesis fijas, las prótesis removibles y las prótesis sobre implantes. La elección más adecuada depende del número de dientes a sustituir, del estado del hueso, de la estética deseada y del presupuesto.
Perder uno o varios dientes no es únicamente un problema de estética. Al quedar un hueco en la boca, se pueden desencadenar consecuencias que empeoran con el paso del tiempo. La reabsorción ósea consiste en la pérdida de volumen del hueso maxilar, en dejar de recibir estímulos y en cambiar la forma del rostro. El desplazamiento dental hace que los dientes vecinos y los antagonistas se inclinen o erupcionen hacia el espacio vacío, lo que supone alteración de la mordida. Los problemas digestivos se producen a consecuencia de una masticación deficiente que afecta a la digestión y a la nutrición. Sin olvidar el impacto emocional que supone y hace que muchos pacientes eviten sonreír, hablar en público o relacionarse.
Algo en lo que todos los profesionales de la odontología están de acuerdo es que cuanto antes se reponga el diente perdido, más sencillo y económico resultará el tratamiento. Dado que la pérdida de dientes es un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo, existen diversas soluciones dentro de la prótesis dental. Estas estructuras artificiales se diseñan para reemplazar los dientes perdidos y restaurar la funcionalidad, la estética y la salud bucal.
La necesidad de la prótesis
Reemplazar los dientes perdidos es algo que va más allá de mejorar la apariencia. La ausencia de piezas dentales afecta a la capacidad masticatoria, puede conllevar cambios en la estructura facial y ósea y puede llegar a complicar la pronunciación. En CRO Centro de Odontología Avanzada, ofrecen un trato personal, cercano y familiar, dando a cada paciente todas las alternativas posibles de tratamiento para resolver su problema dental, por lo que nos han hablado de todas las opciones posibles en lo que a prótesis dentales respecta.
Empezando por las prótesis dentales fijas, como las coronas y los puentes. Este tipo de prótesis se cementa o se atornilla de forma permanente, de manera que el paciente no las puede retirar. Son la opción más similar a los dientes naturales, tanto en función como en estética.
Las coronas dentales o fundas recubren por completo un diente dañado o un implante y se fabrican a medida en el laboratorio, cementándose sobre el muñón del diente tallado o sobre un pilar del implante. Se recomiendan cuando el diente presenta una fractura extensa, una endodoncia, un desgaste severo o necesita restaurarse sobre un implante.
Con un puente dental fijo, se reemplazan uno o varios dientes ausentes, apoyándose en los adyacentes, denominados pilares, que se tallan para recibir las coronas. El póntico, la pieza que sustituye al diente, queda suspendido sobre la encía. Es un tratamiento rápido de dos o tres semanas que no necesita cirugía y con un resultado estético inmediato. Requiere tallar dientes sanos y tiene una vida útil de entre diez y quince años, además de no prevenir la reabsorción ósea en la zona del diente ausente.
Pasamos a las prótesis removibles, aparatos que el paciente se puede quitar y poner a diario para mantener su higiene. Pueden ser parciales o completas. Las prótesis parciales sustituyen varios dientes cuando quedan piezas naturales suficientes para poder anclar la prótesis. Pueden ser esqueléticas, con estructuras metálicas, flexibles de nailon y acrílicas, las más económicas e indicadas como una solución temporal. Son económicas, no invasivas y fáciles de reparar y modificar. Suponen menor estabilidad que las prótesis fijas y pueden causar molestias al principio.
Las prótesis completas removibles sustituyen todos los dientes de una arcada y se apoyan de forma directa sobre la encía y el hueso alveolar. Es la solución clásica en los pacientes que carecen de dientes. Su coste es reducido, no requiere cirugía y se puede colocar el mismo día. Puede moverse al comer o al hablar; en muchos casos, necesita adhesivo y acelera la reabsorción ósea.
La solución más avanzada: prótesis sobre implantes
Los avances en odontología no dejan de sucederse. Dentro de la implantología, la prótesis sobre implantes es lo más novedoso y combina lo mejor de ambos tratamientos: la estabilidad de una prótesis fija con la capacidad de rehabilitar una arcada completa. Los implantes dentales actúan como raíces artificiales de titanio que se integran en el hueso y soportan la prótesis.
Las coronas y puentes sobre implantes se utilizan para reponer uno o varios dientes, colocando un implante por cada diente que falte o haciendo puentes sobre dos o tres implantes para reponer tres o cuatro piezas.
Con la técnica All on Four o All on Six se puede rehabilitar una arcada completa, de diez a catorce piezas, con tan solo la colocación de cuatro implantes estratégicamente situados. El paciente sale de la clínica con unos dientes fijos provisionales el mismo día de la cirugía. Se evitan injertos óseos en la mayoría de los casos y tienen un coste inferior al de los implantes individuales, proporcionando resultados muy naturales. Es muy adecuada en los pacientes edéntulos, con dentición terminal o aquellos que llevan dentadura postiza y quieren colocarse dientes fijos definitivos.
La sobredentadura sobre implantes es una prótesis removible que se ancla sobre dos o cuatro implantes con un sistema de retención y el paciente puede retirarla para su higiene, quedando sujeta con firmeza durante su uso diario. Proporciona mayor retención que una dentadura convencional, tiene menor coste que el All-on-Four, facilita la higiene y frena la reabsorción ósea.
Comparación para una mejor elección
Conociendo las diferentes opciones y tipos de prótesis a los que se puede optar, proponemos una guía para orientarte, aunque recordamos que cada caso es único y es fundamental obtener un diagnóstico profesional.
Si te faltan de uno a tres dientes, la mejor opción es el implante y la corona o un puente sobre implantes. La alternativa económica es el puente fijo sobre los dientes naturales y la opción temporal es una prótesis parcial removible.
Cuando faltan muchos dientes, pero se conserva alguno, los implantes estratégicos y el puente fijo son la opción más recomendada, con la prótesis parcial esquelética como alternativa.
Para quienes no tienen ningún diente o los que conservan no se pueden recuperar, la técnica All on Four o All on Six puede ser la solución ideal, con una alternativa intermedia que es la sobredentadura sobre dos o cuatro implantes. La opción económica en este caso es la prótesis completa removible.
Antes de escoger tratamiento, hay que ir al dentista de confianza y pasar por una exploración clínica completa, que incluye una evaluación del estado de los dientes en buen estado, las encías y la mordida. Una radiografía panorámica o un TAC 3D ayuda a valorar la cantidad y la calidad del hueso disponible. Con el escáner intraoral, el dentista puede sustituir los moldes tradicionales de forma cómoda y precisa para obtener un plan de tratamiento personalizado en el que se explican todas las opciones que son viables en cada caso y paciente, con un presupuesto detallado y las opciones de financiación posibles si es necesario.
Las prótesis dentales tienen una duración de veinte a veinticinco años cuando se trata de una corona de zirconio; de diez a quince para los puentes fijos; las removibles necesitan rebase o sustitución cada cinco u ocho años y las de implantes tipo All on Four pueden durar hasta diez años. Los implantes con un buen mantenimiento pueden durar toda la vida.
Ponerse una prótesis dental no es doloroso, ya que las fijas convencionales, como las coronas y los puentes, se colocan bajo anestesia local y el procedimiento resulta totalmente indoloro. En cuanto a las prótesis removibles, no es necesario pasar por cirugía, pero requieren un periodo de adaptación en el que se pueden presentar molestias leves durante una o dos semanas. Los implantes se realizan bajo anestesia local y, en caso necesario, sedación consciente. El postoperatorio en estos tratamientos conlleva inflamación que se controla de tres a cinco días.
Los profesionales recomiendan, siempre que sea posible, colocar prótesis fijas, ya sea sobre dientes naturales o sobre implantes. Son más cómodas, estables y funcionales. Las prótesis removibles son la mejor alternativa cuando se tiene un presupuesto limitado, existen contraindicaciones para la cirugía o como solución temporal.
Como se puede comprobar a través de esta breve guía, los tipos de prótesis dentales existentes ofrecen todo tipo de soluciones. Elegir la opción más adecuada es una decisión de gran importancia que afecta a la salud, el bienestar y la confianza del paciente, por lo que contar con el asesoramiento profesional adecuado y de confianza es la mejor manera de tomar la decisión más acertada y acceder a un tratamiento personalizado y llevado a cabo con tecnología de última generación y unos materiales de máxima calidad.


