Si eres autónomo, debes establecer también tu tiempo para el descanso y el relax

Si eres autónomo, debes establecer también tu tiempo para el descanso y el relax

En esta web estamos acostumbrados a hablar sobre la importancia del descanso, sobre las formas diferentes que tenemos en la vida para conseguir entrar en un estado de paz y relax, pero hay un colectivo al que esto le cuesta muchísimo: los autónomos. Son esa clase de gente a la que difícilmente te encontrarías por ejemplo comprándose las famosas botas de fútbol personalizadas de Marian’s Sport para salir a jugar con sus amigos una pachanga, sino que ellos si tienen un rato libre lo único que piensan es en aprovecharlo para trabajar. Se trata de un gran error que muchos autónomos cometen por el miedo a la inestabilidad de su trabajo, ya que es muy dura su situación.

Esto a lo que nos referimos, a esta falta de descanso y al pensar siempre en trabajar, es lo que suele conocerse como uno de los malos del autónomo. Y es que nadie va a sacar las tareas adelante por él, de forma que si tiene trabajo pendiente siempre está pensando en adelantarlo. Pero, si por suerte, es una persona muy solicitada, que normalmente cuenta con encargos, que cuando remata uno ya tiene otro en cola, si lleva a cabo este tipo de práctica, en realidad nunca tiene sus tiempos de descanso.

A mí misma me pasó esto durante mucho tiempo. Yo trabajaba en un periódico en horario nocturno, de forma que durante el día tenía una gran cantidad de horas para trabajar desde casa y me dedicaba a la corrección de libros tanto para editoriales como para servicios de publicaciones de las universidades. Al final, entre lo mío y lo que cogía como freelance siempre tenía tarea, y como el sueldo no era muy bueno, trataba de hacer la mayor cantidad de encargos posibles para así poder ir cogiendo uno tras otro e ir sumando, de manera que pudiese vivir de mis sueldos sin tener que pedir dinero prestado a mis padres.

Durante unos meses la verdad es que lo llevé bien y me motivaba bastante el luego mirar mi cuenta y ver que tenía recursos e incluso podía permitirme algún capricho de vez en cuando como salir a cenar con mis amigas o ir algún día al cine. Pero con el paso del tiempo fue teniendo cada vez más dinero pero menos tiempo para disfrutar. De hecho, entré en una especial de espiral o bucle en el que a veces me llegaba a faltar el tiempo para dormir y hasta para ver una serie por la televisión. Nunca conseguía disfrutar de las aficiones que a mí me gustaban, como era leer, salir a pasear, a andar en bici, o tener un ratillo para ir a la piscina pública de al lado de mi casa a nadar.

El hecho de estar siempre en casa sentada corrigiendo libros hizo también que engordase una barbaridad, algo que fue bastante preocupante porque de hecho yo no era para nada delgada y al final tenía hasta problemas para moverme de forma ágil cuando después puse remedio a esto y comencé a hacer deporte.

El descanso es clave en la vida, para todo el mundo. Y está por encima también del hecho de hacer dinero. Hay que establecerse al menos un día y medio de parón por semana para dedicarlo a descansar o para hacer aquellas actividades que más nos llenan, que al final y al cabo son de las que nos acordaremos cuando estemos viendo cerca el final de nuestros días. Y no solo eso, sino que además de esos día y medio o dos días de descanso a la semana, debemos establecer un horario para trabajar durante el día y no superarlo a no ser por una causa muy excepcional. Si una trabajador por cuenta ajena emplea unas 8 o 9 nueve horas al día para trabajar, en el caso de los autónomos esto ha de ser lo mismo, y el resto de día es para descansar, salir a caminar o a hacer deporte y las tareas de la casa. Pero caer en una espiral de solo trabajar y sin descanso es muy perjudicial tanto para la salud como para algo tan básico como puede ser el aprovechamiento de los días que estamos en este  mundo para ser felices.

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