Por fin, un crucero

Hace años, pero muchos años, que llevo diciendo lo bonito que sería hacer un crucero, y lo digo bien alto para ver si alguien capta la idea y me lleva, pero no hay manera. Los de mi quinta recordarán la melodía y la entrada de “Vacaciones en el Mar” y se imaginarán, como hago yo, surcando los mares a bordo de esa inmensa ciudad flotante. Y por fin, a mis 53 años, alguien me ha oído. Pensé que jamás lo conseguiría porque mi marido es un miedica cuando hablamos de agua pero es que es buenísimo el tío, porque se ha informado hasta de qué compañía lleva provee del equipo de seguridad al barco en el que vamos a ir. Por lo visto el tema lo lleva balsamar.com y ha llamado dos veces para que le aseguraran que todo en la naviera está a la orden del día.

Cuando ayer me dio la sorpresa casi me desmayo de la emoción con los dos billetes en la mano para subir a bordo del Brisas del Mediterráneo, pero claro… enseguida pensé ¿enserio? Y le dije: “Pero si tú odias el mar”. Y ahí fue cuando me contó lo que había hecho. Casi me muero de la risa al imaginarme al recepcionista o quien fuera que le cogiera el teléfono en Balsamar cuando mi marido le pidió que revisara cómo de equipado iba el crucero y todo lo que se le ocurriera preguntar. La cara del chico, o la chica, sería todo un poema y probablemente se estuvieron riendo hasta una semana después contando la anécdota.

Pero yo estoy muy orgullosa porque mi marido, a pesar de miedo que le tiene al mar, va a cumplir mi sueño, sólo por mí. Creo que no hacía anda tan romántico desde antes de nuestra boda. Antes sí que hacía muchas cosas y tenía muchos detalles pero tras casarnos se relajó bastante. Creo que es algo que le pasa a todos los hombres y nosotras echamos tanto de menos esas cosas…

El crucero es de 8 días y 7 noches, y vamos a pasar por Mónaco, Florencia, Roma, Nápoles, y Túnez. Esta última ciudad me da un poco de miedo por todo lo que está pasando con los extremistas pero es que si me pongo a pensar en todo lo que podría pasarnos en cualquier sitio, al final no salgo de casa. Zarpamos el domingo 27 de marzo así que espero que haga buen tiempo. Mis hijos dicen que deberíamos ir en Agosto pero yo creo que mi marido ha dado en el clavo con las fechas porque ahora es más barato y hay menos aglomeración de gente, así que puede que hasta vayamos más tranquilos durante todo el viaje.

Lo que más ilusión me hace es poder visitar el Coliseo en Roma. Sé que no me va a dar tiempo a ver demasiado porque en unas 9 o 10 horas, que es lo que suelen parar los cruceros en las ciudades, no te da tiempo a ver casi anda, pero al menos sí lo más importante, eso espero.

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