¿Turismo rural de lujo? Sí, existe y es tendencia durante este verano

¿Turismo rural de lujo? Sí, existe y es tendencia durante este verano

La situación sanitaria en la que nuestro país se viene encontrando desde el pasado mes de marzo ha cambiado de una manera radical todas y cada una de nuestras perspectivas. Hemos estado sujetos a más de tres meses de confinamiento en los que nos hemos visto obligados a permanecer en casa e incluso a perder, de manera temporal, nuestros empleos. Y todavía no hemos dejado atrás la pandemia conocida como COVID-19. Queda mucho por hacer y muchas responsabilidades que, desde el punto de vista individual y colectivo, hay que tomar.

En los meses de verano en los que nos encontramos ha sido necesario extremar las precauciones de una manera bastante importante. El fin de la desescalada coincidió con la entrada del verano, una estación marcada por la movilidad de la gente en el interior de nuestras fronteras y por la afluencia de muchísimos veraneantes procedentes del extranjero. En ambos casos, tradicionalmente lo que se busca es la costa, el conocido turismo de sol y playa por el que, mayormente, se conoce a nuestro país. Pero lo cierto es que no es la única forma de hacer turismo en un territorio como lo es el nuestro. A continuación, os explicamos por qué.

Hay una modalidad de turismo que ha venido ganando enteros en los últimos años por derecho propio. Es el conocido como turismo rural, que se aleja de las playas y pone más el foco en lo que tiene que ver con la naturaleza y la tranquilidad. Dada la situación en la que se encuentra sumido nuestro país, parece más lógico que nunca apostar por un modelo de turismo como lo es este, que hace mucho más probable el cumplimiento de todas y cada una de las medidas de seguridad dictadas por las autoridades sanitarias y que, además, nos permite disfrutar de ese tiempo de ocio que tanto nos hemos ganado.

Los datos indican que el turismo rural, como veníamos comentando más arriba, se ha ganado un sitio en lo que respecta a la industria turística de nuestro país. Una noticia que fue publicada en el portal web Cerodosbe indicaba que España había multiplicado por tres su número de casas rurales en 13 años, en concreto desde el 2001 hasta el 2014. Y la verdad es que este es un dato que tiene la suficiente fuerza como para dejar claro que el turismo rural ha venido para intentar quedarse… y que lo está consiguiendo.

Son muchas las zonas que son aptas para este tipo de turismo en el interior de nuestras fronteras. Una gráfica realizada y publicada por el portal web Statista informaba de la distribución de las casas rurales españolas por comunidad autónoma durante el año pasado. Castilla y León, con algo más de 3.500 unidades, se llevaba la primera posición seguida por Andalucía (unas 2.400), Cataluña (no llegaba a 2.000 por muy poco) y Castilla La Mancha (unas 1-600). Como veis, el fenómeno del turismo rural se ha expandido por muchas y muy diversas tierras de la geografía española.

El turismo rural de lujo sí existe

Podría parecer extraño hablar de turismo rural y referirnos a algo que fuera de lujo. El estereotipo nos dicta que las casas rurales están compuestas por adornos y complementos algo más tradicionales y que nada tienen que ver con elementos caros y habituales de la alta sociedad. Pero lo cierto es que todo eso sí se puede conjugar. El ejemplo nos lo ponen los profesionales de la Casa Imperial Salamanca, una casa rural situada muy cerquita de la capital charra y que cuenta con hasta una clínica de medicina estética en el interior. Con estos mimbres, no nos parece extraño que hayan sido muchas las familias que hayan decidido apostar por este alojamiento en un momento en el que el turismo rural es la mejor alternativa para disfrutar respetando todas las medidas de seguridad ante el nuevo avance del COVID-19.

La verdad es que, dadas las circunstancias, la mejor manera de combinar seguridad y ocio es haciendo turismo rural. Es lo que ha pensado mucha gente que, este año, ha decidido cambiar las playas por algo más relacionado con la naturaleza. Y eso nos parece una idea estupenda. Desde luego, a nadie le cabe la menor duda de que, si además de ideal para nuestra seguridad, nos proporciona todo tipo de lujos (tal y como hemos comentado en el párrafo anterior) podríamos estar ante las vacaciones de nuestras vidas.

Nos hemos dado cuenta de la importancia que tienen los demás tipos de turismo que se practican en el interior de nuestras fronteras. Y es que España no es solamente calor, sol y playa. Nuestro país es una tierra muy rica y que nos puede proporcionar maneras muy diferentes de disfrute. Solo tenemos que descubrirlas y conocer todos sus encantos. De esa manera, encontraremos una vía para realizar algo diferente cada verano y no entrar en una absurda monotonía también durante nuestras vacaciones.