Por qué tu hijo debería tomar una actividad extracurricular

Por qué tu hijo debería tomar una actividad extracurricular

Las actividades extracurriculares tienen un sinfín de beneficios sobre el desarrollo físico e intelectual de los niños. Por ejemplo, pueden desarrollar la confianza del niño en sí mismo. ayudarlo a mejorar sus habilidades sociales, desarrollar sus intereses e inspirarlo a intentar nuevas cosas.

Por otro lado, también son una buena forma para que un niño que tiene problemas en la escuela aprenda en un entorno divertido y sin presión. Está comprobado que muchos chicos que tienen dificultades de aprendizaje y de atención pueden tener momentos en los que se sienten que “no son buenos para nada”, lo cual deteriora su autoestima y hace que la escuela se vuelva un lugar estresante. Mientras que, las actividades extracurriculares los ayudan a encontrar y enfocarse en sus destrezas y pasiones, haciéndolos sentir valiosos otra vez.

El equipo de Actividades Extraescolares en Madrid nos cuenta algunos de los muchos otros beneficios:

Complementan la formación

Este tipo de actividades se pueden clasificar en dos tipos: las actividades que están relacionadas con las materias impartidas en el centro (clases de apoyo, idiomas…), y las que desarrollan disciplinas que en el horario lectivo no están contempladas (artes plásticas, escénicas, deportes de competición..). En ambos casos, las actividades extraescolares ayudarán a complementar la formación que tu hijo está recibiendo en clases.

El niño se enfoca en las destrezas

Los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención que pueden tener problemas en la escuela necesitan encontrar y destacar sus destrezas. Por ejemplo, aquellos niños a los que les gusta dibujar o pintar, pueden aprovechar las clases de arte. Si por el contrario, a alguno le gusta cantar o tocar un instrumento, puede participar en la banda de la escuela, en una orquesta o en un coro.

Promueve el disfrute de las asignaturas

De seguro que a tu hijo le gusta alguna asignatura escolar, el problema es que no puede disfrutarla porque  se estresa por la cantidad de trabajo que le exigen. Por ejemplo, tal y como nos explican desde este colegio en Bilbao, puede ser que a tu hijo le guste las ciencias, pero se siente ansioso en clase por la presión de las entregas, por lo que de seguro se disfrutará participar en un club de ciencias donde aprender sea más divertido.

Los clubes escolares son una buena manera de el niño desarrolle su pasión, sin el peso de los exámenes o las exigencias escolares. Muchas escuelas tienen clubes en una amplia variedad de intereses, como la fotografía, el teatro y el servicio comunitario; o también puedes recurrir a  centros o clases privadas, como por ejemplo de cocina o natación.

Permite el disfrute de los deportes sin la presión académica

Si a tu hijo le gustan los deportes, pero, ya sea por las exigencias escolares o el poco tiempo destinado a ello en la escuela, quizá no se lo disfruta tanto como quisiera. Así que es una buena idea que, por ejemplo, si le gusta el baloncesto o el fútbol, se una al equipo de la escuela o a la liga vecinal. De esta forma puede disfrutar de los beneficios del deporte a plenitud, como lo son el trabajo equipo, las habilidades sociales, etc.

En caso que a tu hijo los deportes en equipo le causen ansiedad porque se sienta rechazado por no jugar bien, debes mostrarle otras opciones. Montar en bicicleta, patinar, hacer senderismo y el atletismo pueden hacerse tanto en grupo, como solos. E incluso, las artes marciales y la natación también son buenas opciones que se enfocan en el individuo más que en el grupo.

Desarrollan sus habilidades

Algunas actividades pueden desarrollar las habilidades de tu hijo para aprender, de una forma divertida y casi sin darse cuenta.

Por ejemplo, actividades como el yoga y el baile pueden ayudar a desarrollar la coordinación y el control motor. Las clases de teatro pueden ayudar con la comprensión lectora. Mientras que el ajedrez y los clubes de robótica pueden desarrollar destrezas para solucionar problemas.

Encuentran talentos ocultos

En ocasiones los chicos pueden ser renuentes a intentar cosas nuevas por temor a fracasar, en especial los que tienen dificultades de aprendizaje y de atención.

Por ello es una buena idea animarlo a que intente una nueva actividad que le interese, y que después de ir a la primera clase, es el quien decide si continuar o no.

De esta forma podrían terminar descubriendo un nuevo talento o interés que explorar y del cual obtener más beneficios.

Estimulan el aprendizaje

Las actividades extraescolares le permiten al niño aprender de diferentes profesores y monitores, de forma que puede integrar el conocimiento y no solo la forma de realizarlo.

Mejoran sus destrezas sociales

Los chicos con dificultades de aprendizaje y de atención pueden temer a las situaciones sociales, ya que sus dificultades pueden causar que sus interacciones con otros chicos sean complicadas o raras. También están los chicos que han sido acosados debido a sus dificultades, a los que se les hace cada vez más difícil abrirse y hacer nuevos amigos, y que necesitan ayuda para no aislarse socialmente por completo.

Una actividad extracurricular es una buena manera para que los chicos socialicen en un ambiente más relajado, donde puedan conocer a otros chicos con los mismos intereses, permitiéndoles sentirse aceptados.

Fomentan el trabajo en equipo

Valores como el respeto y la tolerancia, los cuales muchas veces en las escuelas no se puede trabajar tan a fondo como sería deseable, encuentran en las actividades extraescolares de tipo deportivo o artístico realizadas en equipo un camino para su realización.

Ayudan a la salud psico-emocional

Otra de las virtudes de las actividades extraescolares es su beneficio a nivel mental. Según diferentes estudios realizados, la práctica de deporte o la realización de actividades más allá de las académicas reduce la problemática entre iguales, mejora la hiperactividad o la sintomatología emocional repercutiendo positivamente en el rendimiento escolar.

Ayuda a liberar energía

No hay nada mejor después de un día lleno de clases y obligaciones académicas, que el niño tenga un espacio y un tiempo en el que “gastar” la energía jugando y disfrutando con sus compañeros. Lo agradecerás cuando lo veas llegar a casa más relajado y despejado.

Suponen una alternativa al ocio nocivo

En la actualidad, los niños tienden a llenar su tiempo libre directamente con los videojuegos o la televisión, aislándose socialmente y sumiéndose en el sedentarismo. Por el contrario, las actividades extraescolares ofrecen una alternativa más saludable y completa a ese ocio nocivo.

Ayudan a la conciliación

En muchas ocasiones una de las razones de peso para que los hijos acudan a una actividad extraescolar es el propio horario laboral de sus padres. Para algunos padres es imposible llegar antes al colegio para recoger a los niños y las actividades extraescolares son una ayuda perfecta para estos casos. Puesto que los niños se divierten y hacen algo productivo con el tiempo de espera después de clase.

Economizan el tiempo

Por lo general, las AMPAS suelen promover este tipo de actividades dentro del mismo centro educativo con el objetivo de soslayar las dificultades de la vida actual (atascos, prisas…) y utilizar el tiempo de una manera consciente y productiva.

En conclusión, las actividades extracurriculares ayudan a los chicos a tener interacciones sociales positivas, a enfocarse en sus intereses, incluso encontrar nuevos talentos, a la vez que disfruta de actividades diferentes y positivas.

Recomendaciones para elegir una actividad extraescolar

Después de leer todos los beneficios que traen estas actividades a la vida de tus hijos, ahora querrás escoger la más idónea para él.

Pero, antes de apuntar a tu hijo en alguna actividad extraescolar, sería conveniente que tuvieras en cuenta algunas recomendaciones:

  • Motiva a tu hijo a que practique alguna actividad, pero no le obligues ni le impongas tus gustos.
  • Proponle que haga una clase de prueba de lo que ha elegido para saber si le gusta realmente, y además, espera un tiempo prudente para evaluar si sigue interesado y cómodo luego de tomar su decisión.
  • Considera la edad, los gustos, el carácter y las habilidades de tu hijo antes de elegir la actividad extraescolar. Por ejemplo, antes de los 6 años de edad, los niños deberían desarrollar actividades que no exijan normas, por lo que es aconsejable que hagan dibujo, pintura o predeporte.
  • Siempre piensa en el deporte, ya que es un buen canal para relacionarse con los demás y mejorar la forma física y la coordinación de los niños.
  • Tampoco dejes de lado las actividades artísticas, ya que estas  sirven para que los niños aprendan a superarse y a arriesgarse
  • No apuntes a tu hijo a más actividades de las que puede desarrollar, ya que más bien puede terminar agotado.
  • Es importante que la actividad la actividad le genere ilusión y acuda con voluntad a la misma.
  • En el caso de que observes que tu hijo no duerme bien, se muestra cansado y pone excusas para no acudir a la actividad, debes valorar si tu hijo está perdiendo el interés o se está estresando con esta actividad. De ser así, no insistas en que siga. Quizá, cuando crezca un poquito más, podrá asumir más responsabilidades y aficiones.