Una escapada de dos días a Lugo

Si tienes pensado ir un par de días de vacaciones, o simplemente hacer una escapada, mi recomendación es que elijas ciudad gallega que se encuentra la norte de España. Un lugar amurallado cuyo nombre en latín es Lucus Augusti, y que es Patrimonio de la Unesco. Perderse en sus calles y pasea por la muralla te trasladará a los tiempos de los romanos. Esta prácticamente rodeada por el famoso río Miño y posee una población de cerca de 100.000 habitantes. Sus gentes son muy majas y hospitalarias. Os contaré lo que podéis ver en dos días.

Para los amantes de la naturaleza y los lugares poco transitados también hay una ruta. En mi caso, nada más llegar a Lugo alquilé un coche de alquiler en Mouronte, para poder moverme por la ciudad con tranquilidad.  Para ello es recomendable tomar la autovía A6 dirección sur hacia el parque de la sierra de los Ancares, uno de los más salvajes de España. Si apetece más la arquitectura, una excursión para todo el día puede ser el importante monasterio de Sobrado dos Monxes, para lo cual debería tomar las carreteras N540 y N547 para luego virar hacia el norte.

Su muralla

Está claro que la Muralla estará presente en todo tu viaje. Tiene 2.266 metros y se construyó entre los siglo III y IV. En una época crítica para Lucus Augusti. La muralla tiene 85 torres semicirculares y el espesor medio de la muralla es de seis metros. Durante casi 1.700 años la muralla tuvo condición de fortaleza, pero cuando la función militar finalizó la ciudad empezó a expandirse y comenzaaron a abrirse nuevas puertas, en la actualidad son 10 las que hay; durante la noche con su impresionante iluminación hace de la muralla de Lugo un lugar idílico.

Lugo concentra importantes vestigios medievales, como la catedral y el burgo viejo, o barrocos, como algunos de los edificios más hermosos de la ciudad. Para difundir este legado, cuenta con una red de museos municipales especializados en el patrimonio arqueológico, heredado fundamentalmente de la época romana. Todos ellos cuentan con una cuidada programación cultural que desarrolla el Ayuntamiento a lo largo de todo el año. El más importante es el Museo Provincial, situado en el antiguo convento de San Francisco, del que se conservan, integrados en su discurso museístico, el refectorio, la cocina y el claustro. Entre sus fondos, son de especial interés las obras de artistas gallegos de los siglos XIX y XX, como Dionisio Fierros, Santiago Bonome, Castelao, Colmeiro y Maruja Mallo, entre otros.

La Puerta de Santiago, reformada en 1759 y decorada con un Matamoros, nos conduce directamente a la Catedral de Santa María, una obra iniciada en 1129 en estilo románico, con planta de cruz latina, tres naves longitudinales y tres ábsides en la cabecera, que sería reformada con el paso de los años, hasta llegar a la fachada neoclásica actual.

También intramuros se encuentra el Convento de las Agustinas, antiguo cenobio de dominicos ocupado por las recoletas en 1844, tras las desamortizaciones, con iglesia gótica de finales del siglo XIII y reformada en el XVII, en cuyo interior se alberga el sepulcro y estatua yacente de Fernando Díaz de Ribadeneyra en el ábside izquierdo.

Qué comer

Lo que no te puedes perder es su variada gastronomía (“Y para comer, Lugo”, como reza el famoso lema de la ciudad). La empanda gallega es una comida idónea para viajantes, por ser una preparación ya tapada. Su variedad de  rellenos, tipos de masa y modos de elaboración hacen que la empanada gallega sea en realidad el compendio de muchas. Entre los pescados se encuentra la sardinas de la que se realizan diversas preparaciones como las asadas , cocidas con los cachelos o servidas con pimentón.  El pescado gallego es el rodaballo, entre otros, pudiendo destacar también la merluza . Los salmones del Ulla dentro de la pesca fluvial, así como las truchas del Río Miño, Sil y otros ríos de gran capacidad. En los mariscos, destaca,  la Langosta de Burela, los mejillones del Río Miño o los cangrejos de río.

¿Qué te parece Lugo? La verdad es que a mí me encantó. Esta ruta está pensada para dos días, pero si te quedas más, vas a tener un montón de cosas qué ver y qué hacer. Seguro que repites.