¿Qué hacer si tu hijo se ahoga al masticar?

¿Qué hacer si tu hijo se ahoga al masticar?

Cuando los bebés dan el paso tan esperado hacia la alimentación con sólidos y comienzan a aprender a masticar sus alimentos con sus dientitos, los padres comienzan a padecer por el riesgo de ahogamiento que existe mientras los niños no saben muy bien como deglutir sus alimentos.

En la mayoría de las veces, el mismo bebé sabrá como reponerse de un pequeño atragantamiento, pero en algunos casos puede pasar que se ahogue por completo y necesite nuestra ayuda. Por eso, es tan importante saber como evitar que esto pase, como enseñarles a masticar apropiadamente y algunas medidas de emergencia que debemos tomar si han comenzado a ahogarse.

Y es que aunque siempre debemos mantener la calma, no podemos olvidar que la hora de la comida no es un juego, y es que la asfixia o atragantamiento es una de las causas más comunes de lesiones en niños entre 6 meses y 3 años de edad.

Sigue leyendo y prepárate en caso de que tu pequeño llegue a necesitarlo.

Las posibles consecuencias de un atragantamiento

Mientras nuestro niño está aprendiendo a masticar alimentos sólidos, puede pasar que se atragante o asfixie por una mala deglución. Lo alarmante de esto, es que puede pasar de ser un simple atragantamiento del que el mismo niño se recuperará, a un caso de asfixia en el que el niño pueda perder  la conciencia debido a la falta de aire.

Incluso, esto puede llegar a pasar con los lactantes, si no ponemos atención a la posición en la que les estamos dando el biberón, sabiendo que no puede estar completamente acostado.

Además, que una vez comienzan a ingerir sólidos no solo se trata de enseñarles a masticarlos de la forma correcta, sino que igual existen algunos alimentos que pueden ser difíciles de deglutir en esas edades debido a sus características, como son los caramelos, ya que algunos son muy duros o pegajosos, chicles, carnes duras, etc. Los niños siempre deben comenzar su dieta solida con alimentos suaves; que le sea fácil disolver o triturar.

¿Cuáles son las causas más frecuentes de ahogo infantil?

Estos episodios de atragantamiento o asfixia suelen darse debido a algún alimento difícil de procesar o mal deglutido. No obstante, también puede suceder si el niño está distraído durante la comida y no está prestando la debida atención al proceso de masticación.

Por otro lado, en la etapa lactante, los episodios de asfixia suelen venir ocasionados por el dispensador de alimentos. Esto porque los bebés suelen succionar enérgicamente, aumentando el flujo del líquido proveniente ya sea del biberón o del seno materno.

Por último, otra causa de atragantamiento, sobre todo en recién nacidos o niños pequeños, tiene que ver con problemas estomacales o gastrointestinales. Es decir, cuando los bebés sufren de reflujos gastrointestinales, se mantienen regurgitando leche, lo cual puede ahogarlos.

¿Qué puedo hacer para prevenir el ahogo infantil?

En estos casos, lo mejor que podemos hacer es intentar prevenir la asfixia del bebé de la siguiente manera:

  • Espera a la edad adecuada para que tu hijo pueda comenzar su dieta de sólidos. Si intentas hacer que tu hijo ingiera alimentos sólidos a una edad muy temprana, no estará capacitado para hacerlo y se ahogará. El equipo experto en odontopediatría de la Clínica Odontológica TOT Dental nos explican que lo mejor es esperar a que el bebé tenga por lo menos 4 meses para presentarle a su primer alimento sólido: el puré.
  • No ofrezcas alimentos de alto riesgo. No les ofrezcas los alimentos difíciles de masticar y tragar que te comentábamos anteriormente. Así, debes evitar salchichas, trozos de carne o queso, uvas, verduras crudas, trozos de fruta, semillas, nueces, palomitas de maíz, caramelos duros, mantequilla de maní, malvaviscos y chicles. Además que también es importante picar sus alimentos con anterioridad y no darles nunca pedazos demasiados grandes.
  • Supervisa la hora de comer. Mientras tu hijo aprende a deglutir su propia comida debes estar siempre presente evitando que juegue, camine, corra o cualquier otra actividad que lo pueda distraer mientras come. Recuérdale que mastique y trague su comida antes de hablar; además de supervisar que no se meta grandes cantidades de alimentos en la boca. Por último, también es importante que coman tomándose el tiempo necesario y sin apuros ni presiones.
  • Controla la dosificación de los alimentos. Cuando aún están en la etapa de lactancia debes controlar la dosis de leche que consumen para que el flujo del líquido no sea incontrolable y pueda llevar a una asfixia. Si tu hijo ingiere leche de biberón, saca la medida suficiente con una tetina, y en el caso de la leche materna, extrae las cantidades primero antes de dárselas.
  • Evalúa cuidadosamente los juguetes de tu hijo. Aunque esto no forma parte de la hora de la comida, tu hijo también podría ahogarse intentando tragar juguetes o partes de juguetes muy pequeñas. Por lo que tienes que estar siempre supervisando todo lo que se lleva a su boca.
  • Mantén los objetos peligrosos fuera del alcance de los niños. Asimismo debes hacer con otros artículos domésticos comunes que puedan representar un peligro de asfixia como lo son las monedas, pilas de botón, dados y tapas de bolígrafos, por mencionar algunos.
  • Aprende técnicas de RCP de emergencia. Muchas veces es imposible evitar que el bebé pueda ahogarse, por esto, debemos estar preparados para aplicar técnicas de resucitación cardiopulmonar y primeros auxilios en caso de asfixia.

¿Cómo puedo enseñar a mi bebé a comer sólidos?

Enseñar a nuestros hijos a masticar los sólidos de forma adecuada nos quitará gran parte del riesgo de ahogamiento que pueden sufrir. Para lograrlo, lo primero es armarnos de paciencia y dedicación al momento de sentarnos a la mesa con el pequeño inexperto. Además, nunca debes obligarles a comer ya que esta es una de las causas de  asfixia con la comida.

La idea es invitarles a que  cojan la comida con sus manitas y se la lleven a la boca. Luego, vigila que coman despacio y que no se traguen la comida entera.

¿Qué debemos hacer si nuestro hijo se atraganta?

Como comentamos en el punto anterior, por muy cuidadosos que seamos no siempre es posible evitar que nuestro hijo se ahogue, por lo que debemos estar preparados para afrontar dicha situación.

Y es que es clave saber qué debemos hacer en casos de atragantamientos, ya sea con un trozo de comida o con cualquier objeto como un juguete, un dado, una pila, un botón, etc.

Lo primero siempre es mantener la calma para poder actuar de forma inmediata y precisa; además de haber aprendido técnicas de resucitación y algunas medidas de primeros auxilios para casos de ahogamientos en infantes e invitar a los demás en el hogar que estén a cargo del cuidado del niño para que también lo hagan. Aquí, la técnica más eficiente suele ser la maniobra de Heimlich.

Maniobra de Heimlich en niños

Si un niño se atraganta, lo primero que debes intentar para ayudarle es que tosa para expulsar el trozo que está obstruyendo la tráquea.

Si no sale, habría que aplicar alguna otra técnica de reanimación como la maniobra de Heimlich. Esta se trata de una practica que ayuda a expulsar el trozo de comida u objeto que está obstruyendo las vías respiratorias, empujando los abdominales de la persona aun consciente con el puño de nuestra mano, colocada por debajo de la parrilla costal y por encima del ombligo.

Así, con la otra mano colocada encima del puño hay que presionar haciendo un movimiento rápido hacia arriba hasta que el objeto del ahogamiento sea expulsado.

Es muy importante que la presión sea fuerte y rápida, hacia dentro y arriba, empujando hasta que salga el cuerpo extraño.

Maniobra de Heimlich en bebés menores de un año

Si la situación de ahogamiento se ha dado con un niño menor de un año, debemos ser más cuidadosos y aplicar la maniobra de una forma un tanto diferente debido a la fragilidad de los bebés.

Debemos colocarlo boca abajo sobre el antebrazo o sobre nuestras rodillas y darle golpes en la espalda, exactamente entre los omóplatos, con la mano hueca, de forma firme pero suave.

Si con esta maniobra no termina de expulsar el cuerpo extraño, hay que dar la vuelta y comprimir con fuerza 5 veces seguidas en el centro del tórax, y alternar las palmadas en la espalda con las compresiones en el tórax hasta  que expulse el cuerpo extraño, o hasta que llegue la ayuda médica.

Además, es muy importante no intentar darles ningún líquido durante el atragantamiento. Aunque a algunos pueda parecerles una forma de ayudar a ablandar el alimento que está obstruyendo la vía de forma que pueda tragarlo, lo que harás en verdad será ahogarlo más.

Otra cosa que no debes hacer es intentar meter tu mano en la boca para sacar el objeto, ya que podrías causar dolencias, alguna fractura mandibular o agravar la asfixia.

Y por último, en caso de que el niño pierda el conocimiento se debe proceder a iniciar otras maniobras de reanimación cardiopulmonar.

 

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