La locura de la sociedad por la extrema delgadez

La locura de la sociedad por la extrema delgadez

Como buena mujer mediterránea he tenido curvas desde pequeña. No soy obesa pero digamos que mi trasero se hace notar, mi pecho llama bastante la atención, y mi cadera baila el merengue de maravilla. Personalmente estoy acostumbrada y me da lo mismo que el canon actual de belleza lleve una talla 36 porque la mía es la 42 y estoy muy orgullosa. Lo que sí es verdad es que a veces, con según qué prendas de ropa, necesito utilizar ropa interior que disimule dichas curvas. Por ejemplo, soy fan de estos sujetadores reductores que vende Lencería Paqui. Son muy buenos, sujetan bien el pecho y además quedan genial con un bonito escote en el vestido.

Y es que, aunque queramos estar orgullosas con nosotras mismas y nuestro físico, si queremos ponernos un buen escote en una boda por ejemplo, no queda bonito que éste llame demasiado la atención. Puede resultar incluso vulgar. Pero tampoco tenemos por qué renunciar a ponernos la ropa que más nos gusta así que mi consejo es combinar bien las cosas.

Pero por favor, todos y todas somos como somos. No pretendáis ser lo que no sois, no sucumbáis a las modas locas actuales y sed felices, ante todo.

Esto lo digo porque nuestra sociedad está como una auténtica cabra. Si a mí alguien me llama gorda por la calle puede sentarme mejor o peor, puede cabrearme o pensar que esa persona debería mirarse al espejo antes de criticar a nadie, pero al menos no se puede decir que no tenga vista porque para la moda actual, estoy gorda, tengo demasiadas curvas. Ahora bien, ¿decir que Jennifer Lawrence está gorda tiene lógica? No, en serio ¿habéis visto a esa chica? ¿Cómo puede alguien insinuar que le sobran kilos? ¿Es que la gente está ciega o hemos llegado a un punto en el que tienen que notársete los huesos para estar en tu peso ideal?

La actriz ha sido coronada por People como la estrella que mejor viste alta costura, es imagen de Dior y ha ganado un Oscar (que se dice pronto), pero hace poco tiempo era considerada demasiado “gorda” para Hollywood e incluso hoy en día hay muchos que critican que la joven no quiera someterse a ninguna dieta para perder peso.

Los productores de una de sus primeras películas le llevaron fotos en las que estaba básicamente desnuda y le pidieron que las usase como motivación para hacer dieta, que debía perder cierta cantidad de kilos o la despedirían, por gorda. La joven reconoce que en ese momento era una niña a la que hicieron daño pero ahora tiene las cosas claras y asegura que si alguien vuelve a aconsejarle que haga dieta en su mente sólo sonará una frase: “que te jodan”.

Y yo la aplaudo: OLE, OLE y OLE.

Y es que estamos llegando a un punto en nuestra sociedad que lo que antes era preocupante ahora es alarmante, totalmente.

¿Conocéis la moda “Tigh Gap”? Se trata de esa separación que tienen algunas mujeres extremadamente delgadas entre los muslos.  Celebrities como Demi Moore o Rihana han pasado por ella según rumores, y se han sometido a operaciones de estética para conseguir tener ese hueco.

Se trata, en definitiva, de un lifting de muslos que, en función de la paciente y la grasa o flacidez que tenga, puede ser total o parcial. Hay médicos cirujanos estéticos que se niegan a  realizar esta operación por considerarla antinatural, pero hay otros, con poca ética según mi opinión, que pasan por el aro de cualquier moda.

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